- Redacción

- 27 abr
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Un festival filipino terminó en tragedia

El Festival Lapu Lapu en Vancouver, Canadá, se convirtió en un escenario de horror la noche del sábado, cuando un conductor atropelló a decenas de personas. Según la policía local, al menos 11 personas murieron y decenas resultaron heridas en el evento que conmemora la resistencia filipina. El responsable, un hombre de 30 años, fue arrestado en el lugar.
El atacante y su historial
La policía confirmó que el conductor tenía antecedentes de problemas de salud mental y previas interacciones con autoridades. El incidente, ocurrido cerca de la avenida 43 Este y la calle Fraser, no está siendo investigado como acto terrorista. Las autoridades consideran que se trató de un "ataque masivo", pero sin móviles extremistas.
Cientos de personas afectadas

El sospechoso condujo un Audi SUV hacia una zona cerrada al tráfico, embistiendo a una multitud de cientos de asistentes. Al menos nueve hospitales de Vancouver recibieron a los heridos, entre los que hay hombres, mujeres y jóvenes. La policía advirtió que el número de víctimas podría aumentar debido a la gravedad de varios pacientes.
Reacciones nacionales e internacionales
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, expresó su "profunda devastación" y suspendió sus actividades de campaña electoral. Líderes políticos como Pierre Poilievre y Jagmeet Singh manifestaron su solidaridad con la comunidad filipino-canadiense. Fuera del país, el presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos, y el príncipe Carlos enviaron condolencias.
Testimonios estremecedores

Testigos como Abigail Andiso relataron escenas de pánico tras el ataque, viendo hasta 20 personas heridas en el suelo. Otro testigo, James Cruzat, describió el estruendo del motor seguido de gritos de desesperación. El festival, que celebra al héroe filipino Lapulapu, terminó en una de las peores tragedias en la historia reciente de Vancouver.
Investigación y llamado a la calma
La policía sigue investigando el incidente. Hasta el momento, se descarta la participación de más personas y cualquier amenaza latente para los canadienses. Las autoridades instan a quien tenga información relevante a comunicarse con las fuerzas del orden.






