• RAÚL A. RUBIO CANO

Nuevo León


Nuevo León desde sus orígenes con las acciones estratégicas de colonización por Luis Carvajal y de la Cueva y sus principales capitanes como Alberto del Canto y Diego de Montemayor, ha guardado un comportamiento inédito en muchos aspectos, como es el caso de que estas tierras del noreste fueran el gran territorio para la migración de judíos sefarditas desde la península Ibérica, a mediados del siglo XVI; si bien la Santa Inquisición lo impidió en lo formal, eso no sucedió en lo real, porque una buena camada de sefarditas invadieron nuestro estado, dejando huellas de ello en muy diversas manifestaciones culturales. Parte de estas pruebas es la cocina ancestral de Nuevo León y sus semejanzas con la judía que fue degustada en sesión de “Noche sefardita” organizada el pasado sábado por el Centro Carvajal Monterey Sefarad, presidido por Katia Schkolnik y donde, se puso en evidencia, los muy diversos rasgos culturales judíos que aún perduran a más de 400 años de la llegada de este tipo de pobladores y que el asentamiento de mayor peso en esos años, allá por 1583, fue la Villa de la Cueva, centro minero en la Sierra de Picachos y cercano a la población del hoy Cerralvo, Nuevo León, según las investigaciones del cronista de San Pedro Garza García, Carlos González. Desde entonces venimos siendo vanguardistas en muchas cosas, vanguardistas en el caso de la Independencia con un personaje como el Padre Mier, compañero de Simón Bolívar e inmersos en la independencia del continente americano de España y otras potencias. O, hasta el caso de ser laboratorio de un desarrollo industrial muy singular desde mediados del siglo XIX y buena parte del XX, pero también cuna de dirigentes sindicales como el ferrocarrilero Valentín Campa o el minero Juan Manuel Elizondo, no hablemos de científicos como Arturo Rosenbleuth, pionero de la cibernética, aunque los gringos se la atribuyan a Norbert Wiener, o de grupos guerrilleros de importancia nacional e internacional como las Fuerzas de Liberación Nacional base formativa del EZLN. En fin, en esta ciudad ha sido laboratorio de personas y procesos de muy amplias dimensiones, tenemos la ciudad más contaminada en su aire de América y también aquí surgieron los próceres del Salinismo y sus acciones desde 1982, con las políticas económicas neoliberales que convirtieron al país en una fábrica de pobres. Hoy, tenemos un proceso de mayor radicalidad en ese modelo a través de una candidatura independiente con El Bronco y por eso, el proceso de privatización del agua en el país es clave entenderlo a la luz del proyecto de Monterrey VI o, el caso de las privatización de penales, habría que contemplarlo seriamente detrás de la reciente trifulca y labores de exterminio en el penal del Topo Chico ¡Órale! raurubio@gmail.com


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15 Segundos | Periodismo Político en Monterrey, Nuevo León.