Condenados por siempre...

Si algún factor trae por la calle de la amargura la popularidad del candidato presidencial José Antonio Meade es la corrupción, todos lo sabemos, pero lo que huele a tufo es la poca honradez de los dirigentes de los grandes sindicatos obreros quienes salieron de alguna escuela infernal alentada por quienes impulsaron el sistema político mexicano que creó las reglas para la corrupción y que se fueron heredando hasta llegar a los Fidel Velázquez, la Quina, El Trampas y el más grande de todos, Carlos Romero Deschamps, a quienes Vicente Fox, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto lo nombraron cajero general de Petróleos Mexicanos hasta su Privatización. Pocos millonarios en el país tienen el patrimonio que el tal explotador del sudor de los petroleros suma. Nuestras familias, decía un millonario nuevoleonés, necesitaron de muchos años para sumar una fortuna y estos bárbaros en unos cuantos años se enriquecieron. Por eso los augurios de la derrota de Meade el próximo primero de julio pues este pueblo no perdona tanta explotación y tanto cinismo de un anti-cristo pese a que el candidato que está a la cabeza en las preferencias electorales se sienta con el poder de disculpar esos errores morales de quien ya estará pronto ardiendo en ese perol en el que moran las almas que atesoraron dinero mal habido como parte del sistema político mexicano. Pobre de José Antonio Meade a quien nunca le hallaron semillas de la deshonra y su lugar en la historia será escrito por su complicidad. Pero Romero Deschampas no tendrá perdón eterno y será un émulo de Judas Iscariote por los siglos de los siglos. Y los mexicanos sólo podrán preguntarse por los nuevos castigos: ¿Y nosotros por qué? prensahg@hotmail.com































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