• RAÚL A. RUBIO CANO

Hace 30 años era detenido La Quina


Hace 30 años, el 10 de enero de 1989, el máximo dirigente del Sindicato Petrolero, Joaquín Hernández Galicia “La Quina”, fue detenido y acusado de asesinato y de acopio de armas; había sido un verdadero problema para Carlos Salinas de Gortari, desde su candidatura y no se diga en la votación para presidente de la República. La Quina decía que Salinas y sus tecnócratas, privatizarían el petróleo de México y por eso, su sindicato votó por Cuauhtémoc Cárdenas. La Quina había llegado a la dirección del Sindicato Petrolero en 1958, y con presidentes como López Mateos, Días Ordaz, Echeverría y López Portillo, se había forjado una conciencia nacionalista y de salvaguarda del petróleo para los mexicanos. Por lo tanto, el desarrollo de las políticas neoliberales que venía implantando Salinas desde 1982, como secretario de Programación y Presupuesto, siguiendo los designios imperiales del Yankee, en el gobierno de Miguel de la Madrid y, posteriormente como Presidente de la República, obligaba a parar y desmantelar el poder sindical de la Quina y así, empezar el saqueo de PEMEX para el beneficio de unos cuantos y de petroleras extranjeras. El petróleo, columna vertebral de la economía mexicana, lo fueron entregando sistemáticamente y para no generar una guerra civil -por el fuerte arraigo que ello significa en el imaginario colectivo de los mexicanos-, los neoliberales fueron convidando a la destrucción de PEMEX a muy diversos sectores del país, mediante la corrupción e impunidad, e integraron a la rapiña a los trabajadores petroleros, su sindicato, políticos rapaces y empresarios. Al paso de los años, Pemex era ya una empresa desatendida y que por una imposición disfrazada de supuesta modernidad y libre mercado, sobre todo en los tres últimos presidentes, se lo fueron llevando los voceros del Neoliberalismo a decirnos por un lado, que era mejor comprar gasolina que ponernos a hacerla, porque PEMEX era una empresa ineficiente y llena de corrupción, intocable por su poderosos sindicato y sus relaciones en el mismo Estado; por otro lado, eso daba pie a que desde el 2012, tres refinerías gringas independientes a los tradicionales poderes petroleros de USA, fuera creciendo hasta ser hoy gran éxito financiero, ya que abastecen del 75 por ciento de combustibles a México. Todo muy bien explicado en reciente video de Código Magenta del periodista Ramón Alberto Garza. Así, en el sabotaje permanente a esta empresa de los mexicanos, aprendimos a vivir con ello, a no decir nada de ese desmantelamiento, de la entrega del petróleo a capitales extranjeros y, hasta del gran negocio del “Huachicol” que todo mundo sabía, al interior y exterior de PEMEX, con “Huachicoleros de arriba y de abajo” y con un gran proceso de destrucción ambiental y afectaciones a comunidades, por las fugas generadas del Huachicol (Allí está el caso de la afectación a San Juan de Cadereyta, Nuevo León); pero, poco o nada, se hacía para luchar contra ello. Hoy, AMLO pone alto al saqueo y no faltan sinvergüenzas que maldigan por esa acción del Presidente, vaya: ¿serán voceros de los saqueadores de PEMEX? Yo creo que sí ¡Órale! raurubio@gmail.com


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15 Segundos | Periodismo Político en Monterrey, Nuevo León.