• RAÚL A. RUBIO CANO

100 años del PCM


Ayer 24 de noviembre, el Partido Comunista Mexicano (PCM), cumplió 100 años en que se fundó ese instituto político, el cual se fue disolviendo en las luchas populares y democráticas desde mediados del siglo pasado. Bien vale la pena preguntarse hoy: ¿Qué hubiera pasado en el país, si no hubiera surgido el PCM? Pues, definitivamente, las fuerzas más reaccionarias internas y externas a México, se hubieran encargado de aniquilar los logros que aportó la lucha armada de 1910, empezando con la destrucción de la Carta Magna del 5 de febrero de 1917. Los comunistas, desde 1919, se dedicaron a organizar a la clase obrera y demás sectores populares en todo el país y es la conformación de sindicatos y sus luchas, lo que va a ir mediando con la acumulación del Capital e implementando un sistema de economía mixta y su respectiva estructuración de un Estado Benefactor que le permitió al país, conformar una identidad nacional pos revolucionaria que fue llevando a la nacionalización de un conjunto de recursos y medios para hacer crecer la economía en la búsqueda de un equilibrio de factores productivos y en sí, de bienestar social, que apuntaló la salida del conflicto armado y poder contemporanizar en los nuevos caminos que iba definiendo la economía mundial de medidos del siglo XX. Son los comunistas, los que con su injerencia sindical de esos años, inclusive en la creación de los grandes sindicatos nacionales, y con esa fuerza política, impondrán ideas y organización para el crecimiento nacional y con amplio bienestar social del país. La prueba más contundente de todo este caminar del sindicalismo revolucionario, encabezado por comunistas, es el Pacto Obrero Industrial de 1945, donde la iniciativa privada, el gobierno federal, encabezado por Manuel Ávila Camacho y, los fuertes sindicatos de esos años (con personajes como Valentín Campa), firmarán en el Campo Marte, el mencionado Pacto Obrero Industrial, para conformar una unidad nacional que pudiera enfrentarse al potencial económico en que quedarían los Estados Unidos al terminar la Segunda Guerra Mundial. Son los comunistas y su partido, influyendo en los sindicatos, el movimiento obrero, los sectores populares, los que presenta ese planteamiento (todavía desconocido en la historia nacional, perdido en la maldad del control político y la intervención del Yankee) y convencen -los comunistas- a empresarios, políticos y militares, para que sobre esas bases estratégica de ese Pacto, el país fuera creciendo al 6% anual del PIB; pero ello, con la intensificación de la Guerra Fría, la CIA irá destruyendo esa fuerza sindical revolucionaria y buscando desactivar de muy diversa formas la fuerza política del PCM; así, desde el asesinato de militantes, hasta la cárcel (Valentín Campa se pasó buena parte de su vida en prisión), se desarrollaran una serie de ataques a sindicatos y sectores populares que terminó a la vuelta de los años con el estallido estudiantil de 1968. De ahí en adelante, ante las intervención imperialistas de Nixon y Kissinger y el arranque de las políticas Neoliberales con el golpe militar en Chile en 1973, la participación de lucha sindical y popular del PCM irá cambiando y adaptándose a las nuevas luchas democrática en el país, siempre como levadura, siempre como referente histórico de aquellas acciones por conformar el México pos revolucionario. Vendrían los 36 años de Neoliberalismo feroz, y sucedió lo que arriba nos preguntábamos de ¿Qué hubiera pasado si en México no hubiera habido comunistas? Pues bueno, los Neoliberales, encabezados por Salinas y sus chicos malos, acabaron en buena parte con la Constitución, convirtiendo las garantías individuales en mercancías, destruyeron el Estado Benefactor, favorecieron sólo al Capital y de preferencia al extranjero, desarrollaron un crecimiento del PIB del 2%, crearon una fábrica de pobres y se dieron gusto entregando las riquezas nacionales a privados y extranjeros y, destruyendo a la Madre Naturaleza. La llegada de AMLO es para recuperar la fortaleza de la Revolución Mexicana, su Constitución, su Estado Benefactor y por eso, hoy los comunistas, Valentín Campa y Arnoldo Martínez, van a la Rotonda de las Personas Ilustres, por su sacrificio y entrega por México ¡Órale! raurubio@gmail.com


  • White Facebook Icon
  • White Twitter Icon
  • White YouTube Icon

15 Segundos | Periodismo Político en Monterrey, Nuevo León.