• Redacción/

Los retos de Samuel García



José Luis Elizondo T.

Hace algunos meses, en mi primera colaboración con este prestigiado medio de comunicación, escribí un artículo titulado “10 problemas en busca de un gobernador”. Hoy retomo el tema porque ya tenemos un gobernador electo, en la persona del doctor Samuel Alejandro García Sepúlveda, quien tendrá que hacer frente, a partir del próximo 4 de octubre, el reto de gobernar un estado complejo como lo es Nuevo León.


En dos de sus libros que ha publicado, el hoy gobernador electo estudia el tema del federalismo y es sistema hacendario de México; en uno de ellos, expone con claridad la situación financiera del estado. Eso es importante, porque sabe que, sin dinero en las arcas, no podrá desempeñar ni siquiera un modesto papel en los siguientes seis años.


No hay que ser una eminencia para señalar los retos o áreas de oportunidad que enfrentará el joven gobernador, una vez sentado en la silla que le dejará su sucesor, Jaime Rodríguez Calderón.


El primer reto que enfrentará es el de la crisis financiera, porque recibirá una tesorería endeudada, con menor flujo de ingresos por el cierre masivo de empresas que originó la pandemia, así como por la disminución de las participaciones federales y la amenaza del Presidente de reducir aún más las aportaciones a los estados y municipios.


Otra crisis que ya empezó a vislumbrar Samuel García es la de abasto de agua potable para todos los habitantes del estado. Si no se recupera el nivel de las presas El Cuchillo y Cerro Prieto, se podría desatar una crisis política, sanitaria y social de graves consecuencias. Hace casi tres décadas vimos caer un gobernador por una crisis similar.


Hacer frente al reto de la inseguridad será uno de los más importantes para el gobernador y su equipo. Ya pasamos por una crisis que no queremos que vuelva, pero los desalentadores signos que se aprecian son la desatención del gobierno federal a este delicado tema, así como la falta de capacidad de las policías estatal y municipales, están ocasionando un incremento en los niveles de inseguridad que hay en las calles y carreteras del estado, además del incremento de las cifras de robo con violencia y de otros delitos de alto impacto que afectan la calidad de vida de los nuevoleoneses. Si a este panorama turbio se le suma la violencia familiar y la de género, el reto es mayúsculo. Lo único que está muy claro es que sin seguridad no habrá inversión, no habrá desarrollo y no habrá, definitivamente, ningún futuro prometedor para las familias nuevoleonesas.


El reto de limpiar el aire sucio que respiramos y que afecta la salud de muchos nuevoleoneses, no es fácil de resolver. ¿Quién obligará a las empresas a instalar costosos filtros? ¿Qué se tiene que hacer para mejorar la calidad de los combustibles que nos receta PEMEX? El gobernador electo sabe que el cambio climático no es un mito, pero no todos los gobernantes están de acuerdo con el uso de energías limpias, uno de ellos es precisamente el Presidente Andrés Manuel López Obrador quien sigue adelante con la construcción de una costosa refinería en Dos Bocas, Veracruz, además de que la paraestatal acaba de comprar la refinería Deer Park en Corpus Christi, la que, por cierto, según sus críticos ya no era rentable.


La crisis de salud se dejó ver claramente con la pandemia. Será todo un reto ampliar la capacidad hospitalaria en el estado, y ni que decir de la crisis educativa que se avecina por el retroceso en los aprendizajes educativos en educación básica, la deserción escolar que se ha presentado, los problemas en la salud socioemocional y el retroceso en la capacidad de socialización de los estudiantes de primeros grados, la que se facilita con las clases presenciales.


Los retos de la movilidad sustentable, la crisis del transporte público, el desempleo y el apoyo a las MYPIMES, son temas que se abordarán después.


Samuel Alejandro García demostró ser un buen candidato, ahora su mayor reto es demostrar que puede ser un buen gobernador.