Tatuajes digitales, lo ultimo en wearables


El montón de wearables que hay en la actualidad no son otra cosa que una imitación de la tecnología que por años hemos visto en nuestras películas de ciencia ficción favoritas, las smartbands y smartwatches se remontan al fabuloso reloj de Dick Tracy.
El ejemplo anterior significa una sola cosa: “la limitación en la imaginación”, así lo asegura Jaeha Yoo, director de experiencia de diseño en New Deal Design, una startup con sede en San Francisco, que está por evolucionar drásticamente la tecnología “vestible”.

Y es que la próxima generación de wearables no serán gadgets sujetos a las muñecas y oídos, sino pequeños tatuajes digitales con sensores aún más pequeños sujetos a la piel. Esta tecnología se llama UnderSkin y consiste en una pequeña lámina pentagonal que puede ser implantada debajo de la piel y recargarse con la energía del cuerpo. Por ahora sólo se trata de un concepto, pero el equipo de New Deal Design espera que sea una realidad comercial en los próximos cinco años.
En realidad, los tatuajes digitales no son nuevos. Durante la última década han sonado bastante aplicados a campos como la medición de la concentración de glucosa en sangre de las personas diabéticas, los chips RFID o la monitorización de la salud de determinados pacientes, entre otras posibilidades. Pero esta parece ser solo la punta del iceberg.
Con este pequeño dispositivo, las personas podrán abrir cerraduras inteligentes, monitorear su estado de salud e incluso realizar pagos de forma digital, entre otras cosas, ¿Les recuerda a alguna película?.

Dos proyectos que ilustran a las mil maravillas lo que nos permiten hacer los tatuajes digitales son los que están llevando a cabo las empresas Medtronic y MC10, ambas especializadas en telemedicina. La primera de ellas está desarrollando el sistema de telemetría cardíaca SEEQ Mobile, que es un pequeño dispositivo que se adherirá al pecho de las personas que padecen alguna enfermedad cardíaca y enviará a los servicios médicos información en tiempo real esencial para mantener un control exhaustivo del estado de salud del paciente.
La propuesta de MC10 se llama BioStamp, y es un pequeño tatuaje digital que es capaz de medir el ritmo cardíaco, la temperatura corporal, el movimiento de la persona que lo utiliza y otros datos biométricos que nos pueden ayudar a controlar nuestra salud con mucha precisión y en tiempo real.
La principal diferencia que existe entre SEEQ Mobile y BioStamp es que el primero está diseñado para ser una herramienta profesional, y el segundo será un dispositivo de consumo que entrará en competencia directa con las pulseras cuantificadoras. Quizás deberían echarse a temblar.
































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