Avalancha de lodo sepulta una ciudad en Brasil


En Brasil, una avalancha de barro y residuos minerales provocada por la ruptura de los diques de dos depósitos de desechos de un complejo minero sepultó decenas de viviendas en siete distritos de la ciudad brasileña de Mariana.
El Cuerpo de Bomberos del estado de Minas Gerais y la empresa Samarco, propietaria de la mina y cuyo control es compartido por la brasileña Vale y la australiana BHP informaron que este accidente ha dejado hasta el momento, un muerto, 16 heridos, 23 desaparecidos, entre ellos 13 trabajadores de la minería Samarco, y más de 500 damnificados, por la riada de lodo y residuos minerales.
El único fallecido confirmado es un trabajador de Samarco, cuya identidad no ha sido divulgada, murió a causa de un paro cardíaco cuando presenciaba la ruptura de los diques.
Las causas del accidente aún se desconocen, el siniestro ocurrió alrededor de las 16:00 hora local del pasado jueves, la avalancha transformó los poblados en los alrededores de Mariana en campos arrasados y cubiertos por un alud de barro que cubrió todo lo que encontró a su paso a hasta una distancia de 60 kilómetros, causando una gran cantidad de daños a viviendas y vehículos.
La búsqueda de los desaparecidos aún continua, las tareas de búsqueda se habían realizado principalmente en helicóptero y con la ayuda de drones y no tuvieron resultado, pero no tuvieron resultados, en ellas participan unos 200 bomberos, la policía, la Defensa Civil y el Ejército, cuerpos que solo consiguieron llegar a las zonas más afectadas este sábado, una vez que el barro se solidificó.

Pero el sindicato de trabajadores mineros y los pobladores de la localidad afectada dicen que la suma es muy superior. Hablan de decenas de personas enterradas por esa avalancha de barro contaminado.
La empresa Samarco en un comunicado donde señalan que el accidente podría estar vinculado a una serie de temblores en la región, que fueron registrados por sismógrafos de la Universidad de San Pablo, y que sucedieron media hora antes. Los técnicos de la minera dijeron que después de esos movimientos hicieron “testeos de los diques” y no vieron ningún problema derivado de los cimbronazos de la tierra.
Los afectados fueron sometidos a un proceso de descontaminación de hierro mediante el uso de agua y jabón, fueron trasladados a un polideportivo convertido en un albergue improvisado y la alcaldía de Mariana decretó estado de "calamidad pública".
































Comentarios