Rusia toma medidas con Turquía tras incidente aéreo


Rusia anunció este sábado un paquete de sanciones económicas contra Turquía, como respuesta al derribo de un bombardero ruso SU-24 en la frontera con Siria.
El presidente ruso, Vladímir Putin, firmó un decreto que impone restricciones a las importaciones de Turquía, a las labores que desempeñan las empresas turcas en el país y a la contratación de turcos en compañías rusas.
También prohíbe los vuelos de chárter entre ambos países y que las agencias de viajes comercialicen paquetes turísticos a Turquía, uno de los destinos favoritos de los ciudadanos rusos.
Según Rusia, si sus ciudadanos dejan de viajar a Turquía el sector turístico de ese país perderá hasta 10.000 millones de dólares anuales (9.400 millones de euros), cifra equivalente al superávit turco en el intercambio comercial entre ambos países.
Las medidas, que serán concretadas la próxima semana por el gobierno ruso, entrarán en vigor a partir del próximo 1ro de enero.
Turquía no tardó en reaccionar al anuncio de sanciones, el presidente turco reiteró su deseo de reunirse cara a cara con su homólogo ruso Vladimir Putin mañana en París, al margen de la Cumbre Internacional sobre el Clima.
"No dejemos que ese problema degenere hasta el punto en que nuestras relaciones queden totalmente destruidas", señaló. "La cumbre podría ser una oportunidad para restablecer nuestras relaciones", añadió.
Por otra parte, el ejército sirio ha denunciado que durante la pasada noche fueron lanzados varios proyectiles de mortero "contra nuestras posiciones" desde el lado turco de la frontera.
La información ha sido difundida a través de un comunicado del Estado Mayor del Ejército Turco, en el que además se asegura que se están utilizando supuestos envíos de ayuda humanitaria para encubrir el transporte de armamento.
































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