De vivienda


Antuer el secretario de Desarrollo Sustentable del gobierno Bronco, Roberto Russildi, informaba al periódico El Norte de que en la mancha urbana del Área Metropolitana de Monterrey “Tan sólo en viviendas se da un crecimiento de entre 800 a mil hectáreas al año…” y la nota mencionaba que a esto se suma el equipamiento social y urbano, así como la implementación de áreas deportivas y zonas industriales y nosotros agregaríamos, el de unidades (malls) para el comercio de ya grandes dimensiones en los cuatros puntos cardinales, cuando en los países avanzados éstas van pasando a la historia ante las compras en redes sociales. Una entrevista, ante la participación de Russildi, en el Foro Bienes Raíces que organizará el periódico El Norte el próximo 23 de junio. Obviamente, las declaraciones de este funcionario habría que leerlas con mucho cuidado, porque él es enclave en el gobierno Bronco de los grandes interese de vivienda de uno de los principales “zares” de esta actividad y, patrocinador de la campaña del Bronco como los es el Grupo Javer de Salomón Marcuschamer, una relación que data ante las acciones por apoderarse de tierras desde García a Coahuila y otras zonas del área metropolitana, o sea, Russildi es un hombre que “sabe de aguacates” y sus datos son de mucha confianza porque por años ha sido hombre clave de Marcuschamer en el apoderamiento del suelo urbano metropolitano y por lo tanto, uno de los principales depredadores de la foresta del mismo y hoy ¡Oh! ¡Ignominia de la vida! secretario de “Desarrollo Sustentable”; por lo tanto, Russildi está en ese puesto para garantizar que los desarrolladores de vivienda, sigan contando con su tajada de territorio de mil hectáreas por año, porque ese es el monto de inversión que el sector ha ido marcando anualmente y lo que interesa en esto, es que el “Desarrollo Rentable” de judíos y demás zares del suelo urbano, no se vea afectado por un supuesto “Desarrollo Sustentable”. Es más, se trata del “desarrollo sustentable del gran Capital de la tierra” no de lo que el pueblo de Nuevo León necesita para mejorar su calidad de vida...Según diversa literatura técnica y la opinión del ambientalista Guillermo Martínez Berlanga, en el AMM, diariamente se destruyen 6 hectáreas (o 42 por semana), por 365 días, tenemos un aproximando de 2 mil 190 ha al año que se traga el Capital. Mil de ellas son atribuibles a los desarrolladores de vivienda ¿Sabe usted cuántos árboles habría que sembrar para reponer esa destrucción de área verde? Nada menos que más de 4 millones de árboles, algo impresionante, ante el irrisorio millón de árboles que se dice que hay que sembrar desde el gobierno de Nati (el mentado Bosque Urbano Metropolitano) y todavía, no hay nada, ni habrá con esa voracidad de desarrolladores urbanos ¡Órale! raurubio@gmail.com
































Comentarios