Transporte gratis

El servicio social en las universidades públicas se creó para que los estudiantes retribuyan algo de lo que la sociedad invierte en su aprendizaje. Nada debe de ser gratis. Es muy poca la comparación, pero la tesis de que los estudiantes de educación media y superior tengan subsidiado el pago del transporte escolar en el estado mediante trabajo comunitario de una hora por semana, es una idea que a todos beneficia. La decisión del gobierno de Jaime Rodríguez ha sido criticada pues por ejemplo los priistas dicen que el beneficio debe de ser gratis. Eso ni es lo ideal y además le llamaríamos populismo en el concepto en que lo definen gobiernos como el de Enrique Peña Nieto. La aplicación de la ayuda para el transporte gratis no es un lonche o una despensa. Es igual al concepto que tenían quienes crearon el servicio social en la educación superior pública: que se cierre un círculo de solidaridad con la sociedad. Por eso, aunque sea un apoyo menor en el transporte local, puede ser el principio de intercambios mayores en las instancias de gobierno-pueblo como se vivió en aquel programa de Solidaridad creado por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. El Pronasol tenía la intervención de los gobiernos federal, estatal y municipal y la mano de obra de los vecinos beneficiados. Muchas familias en San Bernabé deben de recordar a algunas madres ayudando a hacer las zanjas para la introducción de servicios o sembrando árboles, entre otras actividades. Los muchachos que serán beneficiados con el transporte escolar gratuito van a ampliar su conciencia de apoyo para ir desterrando al papá santoclós. La solución que le dio el gobierno de El Bronco nos parece muy acertada, pero los impulsores de lo negativo no están de acuerdo porque es más sencillo oponerse a todo pensando en sus intereses. Son los adoradores del lonche gratis que luego se cobran en periodos electorales. Más de la misma historia. prensahg@hotmail.com
































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