PowerClaw un guante para interactuar en ambientes virtuales diseñado por mexicanos

Las experiencias de realidad virtual se antojan cada día más completas y complejas, al principio, los entornos se desarrollaban para satisfacer al sentido de la vista, y se habían olvidado un poco de otro sentido que es igual de importante, el del tacto, aunque eso ha quedado atrás gracias al guante hápticoPowerClaw.
Este guante fue desarrollado por la empresa Vivoxie, que ha dotado de sensibilidad los entornos virtuales gracias a que el guante es capaz de hacerte sentir, frío, calor, rugosidad y vibraciones, sus aplicaciones son amplias, pero los creadores destacan el uso que podría dársele en videojuegos, medicina a distancia y en la industria.

Los empresarios junto con la Universidad Autónoma de Querétaro y el Instituto Tecnológico Superior de Huichapan, formaron un equipo interdisciplinario que además recibió la coordinación de la Fundación México - Estados Unidos para la Ciencia (Fumec) En declaraciones de Alyed Tzompa Sosa, de Vivoxie:
"Aprovechamos toda esta capacidad y el marco multidisciplinario entre las instituciones, tuvimos oportunidad de acceder a investigadores, estudiantes y laboratorios, que de otra manera hubiera resultado muy difícil realizarlo. Esto permitió que en solo dos años pudiéramos pasar de la idea del producto a algo ya palpable para darlo a conocer; además, este proyecto fue apoyado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) a través del Programa de Estímulos a la Innovación (PEI) que permite que empresas y universidades trabajen en conjunto con un fin en común"
PowerClaw permite entre otras cosas, capacitar a futuros empleados de manufactura, reduciendo el tiempo para poner en marcha una línea de producción, y además aportar más realismo a las sesiones de videojuegos con realidad virtual. Los estudiantes e investigadores de la Universidad Autónoma de Querétaro colaboraron con el proyecto desarrollando la simulación virtual y los circuitos que permitieran la comunicación guante - computadora.
































Comentarios