Viene el destape

En la asamblea del Consejo Político Nacional del PRI el presidente Enrique Peña Nieto abrió oficialmente la disputa por la candidatura a la presidencia de la República con una frase del maestro Reyes Heroles de “primero es el programa, después el hombre”. Cuando el principal ideólogo del PRI la pronunció a los cuantos días le “destaparon” al candidato y aquello quedó en buenos deseos. A ver qué sucede con el parafraseo de Peña Nieto que en su discurso ante los consejeros de su partido les pidió actuar contra la corrupción. ¿No es acaso, el gobierno priista el que debió de actuar desde hace mucho tiempo contra los deshonestos que atacaron y atacan las finanzas que les confiaron los electores? El discurso presidencial convocó al trazo de una agenda nacional que los lleve a destacar y actuar contra los problemas del país. Nada nuevo entre los discursos de un presidente de la República en una reunión del consejo nacional de los priistas. No pudo ocultar, sin embargo, que el desprestigio y la impopularidad del partido que lo llevó a un gran fracaso en las últimas elecciones, se debe a los errores de los gobiernos surgidos de ese instituto político. Peña Nieto quiso imprimir optimismo en su mensaje y mencionó que el PRI regresará sin recordar que ahí está en el manejo de los destinos nacionales. En fin, ya dio el banderazo de salida hacia lo que será una de sus grandes batallas con un entorno negativo al frente y aunque las encuestas no son tan creíbles no ubican al PRI como el favorito. Peña Nieto tiene ante sí la definición de quien será el candidato presidencial y antes, efectivamente, debe de rescatar la credibilidad hacia su partido. Si es sincero, los ex gobernadores acusados de corrupción deben de estar pronto en la cárcel junto a quienes los han vestido de impunidad. Pero el discurso priista cada vez es más frágil y menos creíble. prensahg@hotmail.com
































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