Contradicción

Dos menores de edad y un adulto, inocentes totalmente, fueron acribillados en Santa Catarina y la indignación popular persiste en el ánimo de la sociedad exigiendo al gobernador que como parte de un hecho más de violencia, modifique a sus funcionarios del área de seguridad que ya estaban sentenciados de un cese por su ineficiencia. Y que salta el Secretario de Seguridad, el general Cuauhtémoc Antúnez para decir que esos niños fueron asesinados por motivos pasionales. Así molesto dice que porque los rumores mencionan al crimen organizado, la noticia del suceso en una fiesta familiar llegó a todo el país y se desparramó en el área internacional. O sea que regaña a los rumorólogos porque inventan los motivos y dañan la imagen del gobierno estatal. ¿Qué diablos importan los motivos? Tal parece que a este soldado de la patria no le conmueve la ejecución de dos pequeños inocentes y un adulto a quienes dispararon “por razones pasionales”. ¿Esa conclusión le quita la barbarie de esos asesinatos? Si era por razones sexuales y no por deudas de droga, lo importante es que hay dos niños muertos y un adulto y funcionarios responsables no deben de argumentar las causas para lavarse las manos sino castigar a los dementes que dispararon si, como dice Antúnez, ya tienen todo el plan asesino bien despejado. Cada vez los funcionarios estatales de la seguridad decepcionan más pues defienden más sus salarios que en el caso del Secretario de Seguridad no parecen importarle las estrellas en su uniforme. Los hechos están por encima de las estadísticas y la sociedad reclama castigo a los enfermos mentales que cargados de drogas en su cuerpo toman de tiro al blanco hasta a los niños. Sólo al funcionario mencionado le puede alegrar que el crimen haya sido por razones pasionales y no por drogas. ¡Claro que nos hierve la sangre! prensahg@hotmail.com
































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