Quién está jugando a la guerrilla?

Fuera del daño que hacen a las protestas unos jóvenes con capucha, jugando al EZLN, los movimientos populares siguen creciendo y ayer se realizaron otros más. Los convocantes son los mismos y el número de participantes exhiben la madurez intelectual de quienes han sido agraviados por los desaciertos y la corrupción de los gobernantes. Lástima, entonces, por quienes están jugando a las guerrillas bajo el anonimato argumentado que se cubren el rostro por seguridad. ¿Serán futbolistas profesionales o conductores de televisión? Pero la seriedad de los otros, los que sí saben por qué marchan, indican que no existen banderas irreales sino que la población está consciente de los atracos a sus bolsillos y que las embestidas del exterior no cuentan con alguna respuesta de quienes se ostentan como representantes de los mexicanos. Y eso que es la oportunidad de rehacer caminos políticos y volver al nacionalismo porque ya ni despistado lo enarbolan. La marcha de La Purísima a la Gran Plaza, ayer, fue lanzar al viento la inconformidad de los ciudadanos ante la cobardía y la demagogia de quienes siempre buscaron la forma del enriquecimiento ilícito y viven con la impunidad que convirtieron en ley eterna. Y esas voces que retumban en todos los rincones del país habrán de evitar que los precios de los productos de consumo necesario no se eleven. Que los políticos están en sus cargos para enfrentar la defensa de los nuestros o que se vayan a la mecedora de su casa a ver pasar el cadáver de los enemigos de los mexicanos. Como decía en Las Termópilas: “aquí yacen cien espartanos que prefirieron morir a rendirse”. Hubo etapas en la historia que nos han saqueado las minas y muchos recursos naturales. Ya no podemos dejarnos y el desengaño se siente en las calles. Habrá más marchas y más protestas. Y muchos participantes más. PD.- Felicidades al dirigente sindical del Hospital Universitario, Mario Burgoa porque aprovechando su cumpleaños logró conjuntar a muchos de sus representados y tuvo la asistencia del nuevo director de Medicina y el Hospital, el doctor Edelmiro Pérez Rodríguez en cuya mesa hubo recuerdos de la adolescencia de él y sus colaboradores crecidos en los barrios de la colonia Obrera, junto a lo que fue la Fundidora. El fallecido periodista Osiel Castillo Barraza ya muy grave nos dijo: “Burgoa es un personaje muy humano. En cuanto me recupere, voy a escribir una crónica sobre él.” Lástima; Osiel, ya no se alivió. prensahg@hotmail.com
































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