Cómo la ven?

Rodrigo Medina anda acelerado y debe de sentir un gran apoyo porque es cinismo que se diga perseguido político y que su fortuna, bastante amplia, la creó porque trabaja desde los 16 años. ¿En qué? Algunos amigos lo recuerdan haciendo escoleta en oficinas públicas y que Manuel Acuña el que lo hizo burócrata en Coahuila invitándolo a trabajar en el IFE. A Natividad González Parás lo convenció el padre de Rodrigo para que le diera un trabajo en la Subsecretaría de Desarrollo Político en Gobernación y saltando empleos llegó a diputado federal y luego a secretario general de gobierno. ¿Suficientes sueldos para comprar casa en Las Misiones y darse una vida como si fuera hijastro de Aristóteles Onasis? Es soberbia de su parte decirse perseguido político porque su estilo de vida va más allá de un modesto funcionario. Peor cuando dice que no sólo ha sido gobernador. Ha de ser cliente consuetudinario de casinos. Lo que sí molesta es que sus persecutores involucren a Greta Salinas, su esposa ´porque la casa de ricos está a su nombre. La familia es sagrada y no se recuerda que en situaciones legales de ese tipo de corrupción se acuse también a la esposa. Hay que recordar que en el enorme fraude de Jorge Lankenau se dejó fuera de la denuncia a su señora y ahí también hubo traspasos con ganas de disfrazar lo defraudado. Y hay muchos casos en los que se respeta a la familia, aunque en el caso de Medina no se puede personar al autor intelectual del saqueo que es Medina Ainslie. Ya nada más falta que acusen a sus triates porque traen carreolas de lujo. ¿Cómo la ven? prensahg@hotmail.com
































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