Un año más...


Está por cumplir un año más de vida nuestra metropolitana ciudad de Monterrey, ya que la tercera y última fundación de la misma, fue el 20 de septiembre de 1596. Vivimos en un territorio a la mano de lo que la Madre Naturaleza quiera hacernos y a las consecuencias que el modo de producción capitalista (un modo de producción destructivo de hombres y Naturaleza) ha generado en los últimos 500 años con eso que hoy llamamos: Cambio Climático. La realidad es gravísima, y más cuando unos pillos de desarrollo urbano y sus corifeos de políticos rapaces, corruptos e impunes, buscan hacer los grandes negocios recetando a lo tonto y loco soluciones que obviamente, todas son jugosos negocios para ellos, aunque después la pague el pobre pueblo como en el caso de los fenómenos hídricos donde, lejos de entenderlos y de verlos sólo en la llegada periódica de fuertes huracanes, olvidan que cada año tenemos dos violentos períodos de lluvias que hace del área metropolitana una verdadera zona de desastres en patrimonios individuales, colectivos y vidas humanas. A ello, una vez que avanzó la planeación urbana metropolitana, desde mediados del siglo pasado, bajo eso que hemos vendido caracterizando como los gobiernos del Estado Benefactor y sobre todo, al final de ellos con Natividad González Parás, las medidas para racionalizar la existencia urbana de los nuevoleonesas y tendencias a futuro de la misma, obligó a ver a nuestra ciudad como un verdadero ente metropolitano, a pesar de la voracidad de desarrolladores y sus alcaldes y en el caso del gobierno de Nati, de hablar de un Atlas de Riesgos, como también su respectivo seguro contra catástrofes urbanas. Esto último, implicó la mejor voluntad y decisión del gobierno de Natividad, pero la maldad de quienes fueron comisionados para ello, obligó a que Natividad solicitara la intervención de un experto en el tema de los seguros de tal naturaleza, como lo fue Jorge Adrián Vallejo García, fallecido hace meses y quien advirtió a tiempo del fraude en el que se quiso meter al gobierno de Natividad y, el gobernador dio marcha atrás ante la advertencia de Vallejo, quedando Nuevo León sin seguro alguno para catástrofes urbanas, situación que hasta la fecha, ni el gobierno de Rodrigo Medina o el del Bronco, han puesto atención alguna. La llegada del Alex fue un caso que demandó este tipo de seguro porque estuvimos a punto de que los fondos federales para restaurar la ciudad no se entregaran, sólo la atención bondadosa de la Federación hizo que esos dineros llegaran, pero los mismos están condicionados a la existencia de un seguro contra catástrofes. Por lo tanto, ante la evidente agresividad del Cambio Climático, es urgente que nuestro metrópoli ya cuente con ese tipo de seguro; que se consiga en la mejor cobertura y precio y, que no sea un botín más de malos funcionarios y aseguradoras ¡Órale! raurubio@gmail.com
































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