Columnas regias

REDES (Reporte Índigo) Como era de esperarse, tras la toma de protesta de Adrián de la Garza como alcalde de Monterrey y pasados unos días para el reacomodo natural, ya comenzó la lucha por el control del PRI a nivel estatal, un conflicto que ha entrado a un nuevo escenario tras las declaraciones de Felipe Enríquez, en donde le pone nombre y apellido a los responsables de intentar ‘agandallarse’ al partido: Pedro Pablo Treviño, actual dirigente tricolor en Nuevo León, quien pretende ser ratificado, y Francisco Cienfuegos, coordinador de los diputados locales priistas. Este es sólo el primer episodio de la disputa por el órgano de dirección, cuyo control será clave para la definición de las candidaturas tricolor rumbo a las elecciones del 2021, sobre todo la de la gubernatura. Tomen sus asientos.
PROTÁGORAS (El Horizonte) "Gritos y sombrerazos", así como fuertes regaños han salido a relucir durante las reuniones que el presidente –léase Andrés Manuel López Obrador– sostiene con los llamados "superdelegados". Y es que se ha "filtrado" el dato de que en muchas de las entidades en las que operarán los representantes del gobierno federal –que no es el caso de Nuevo León, aclaran– estos superdelegados andan medio avorazados, "arrancando en falso". El caso es que muchos de aquellos que serán emisarios federales en los estados de la República ya empezaron a realizar nombramientos de coordinadores y jefes de las áreas y secretarías que estarán a su cargo... ¡cuando aún no hay "luz verde" de la Federación! Sucede que todavía faltan importantes cuestiones, como el análisis de los recortes y ajustes que se aplicarán en cada una de las actuales dependencias, y según advierten los que saben, la "cuchilla" viene bastante filosa. Pero lo que más ha desatado el enojo de AMLO es que algunos de los más cercanos colaboradores de su gabinete son los primeros que empezaron a mandar a sus "gallos" a los estados, en espera de que les den los mejores puestos en el reparto. Algo que, por simple lógica, no deberían hacer, ya que deben ser sólo los superdelegados quienes armen sus respectivos equipos de trabajo. Sin contar con que estos intentos de imposiciones pintan una muy mala imagen del actual gobierno. Porque son clarísimas muestras anacrónicas de un influyentismo a la vieja usanza, de ese que la Cuarta Transformación ha prometido desaparecer, por lo que no es para menos que el tabasqueño haya hecho regaños muy sonoros a sus "atrabancados" colaboradores.
PERICO POLICO OTRO, QUE suena suavecito y que ya perdió buena parte de la credibilidad pública es el gobernador Jaime Rodríguez, quien pidió de favor a la CROC, y a su activista Félix Coronado, que tranquilicen sus ánimos al andar repartiendo volantes en tiendas comerciales, como Walmart (que la neta son negreros con un magro historial) incitando a los trabajadores a pedir incrementos salariales fuera del periodo de revisión de contratos colectivos, lo que suena bien en términos de mejorar los ingresos de los trabajadores, pero viola la ley…
"LE HE pedido a Manuel González que hable con el dirigente y le diga: 'Eh, tranquilos los ánimos, compadre'. O sea, vamos a buscar la conciliación". Destacando de nuevo la impunidad y que el ejercicio de la ley no es parejo…
































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