La Plumas de NL...


REDES (Reporte Índigo) ¿Renunció por convicción o lo presionaron para renunciar? Cualquiera de las dos opciones sería creíble, pero lo cierto es que la salida de Jorge Longoria de la Agencia Estatal de Transporte era cuestión de tiempo. El hoy ex funcionario no era bien visto ni por los transportistas, ni por los usuarios, ni por las organizaciones civiles, y hasta algunos miembros del gabinete estatal como el secretario general Manuel González sugerían su salida. A pesar de todo esto, el gobernador Jaime Rodríguez Calderón lo sostuvo, aún en los peores momentos de la crisis del transporte público. Hace apenas unos días, “El Bronco” no solo no le aceptó su renuncia, sino que salió al paso de las filtraciones de la misma (que salieron del propio gabinete) y le dio un espaldarazo a Longoria. Lo sorpresivo no fue su salida, después de semanas de un drama de telenovela, sino el relevo: Noé Chávez Montemayor, que nunca ha sido funcionario público. Del nuevo director de la AET se puede decir que tiene una empresa de transporte, pero de carga, y que es ajeno a la dinámica del sistema de transporte público en general, ya no digamos al caso específico de Nuevo León, con una gran complejidad. Las “credenciales” de Chávez, al menos las identificables son su pasión por la charrería y su vecindad con el secretario de Desarrollo Sustentable Manuel Vital. Puede ser que sorprenda y haga un buen papel, pero no es comprensible que en un momento tan delicado para el transporte en la entidad, con los empresarios a tal grado de inconformidad, y con un sistema tan poco funcional llegue un funcionario sin la preparación adecuada. Otra improvisación.
FEDERICO IGLESIAS FERRARA Nueve días duró la amenaza sobre la imposición de arancel de 5% a todo producto mexicano importado a Estados Unidos a partir de hoy y con incremento mensual hasta alanzar el 25% en Octubre. La afectación a México de la fase inicial del arancel algunos economistas estimaron superaría los $17 mil MDD y causaría daño considerable a la economía del país. En el proceso, hubo apoyo al Presidente de México por parte de la población, incluyendo de sectores y analistas sumamente críticos a sus políticas públicas. Afortunadamente el viernes por la tarde el Presidente Trump anunció que no habría tal imposición de aranceles, gracias a un acuerdo donde México realizó compromisos relevantes. Y a pesar de éste gran logro, ya surgieron las teorías conspiratorias de que se trató de una comparsa. Hace unos días recordamos la estrecha colaboración entre México y Estados Unidos en acuerdos evidentes durante la Segunda Guerra Mundial, y múltiples convenios de colaboración a como lo fue el programa migratorio “bracero” que vigente entre 1942 y 1964 sobre el cual cientos de miles de trabajadores mexicanos trabajaron en Estados Unidos. Acuerdos como éste, perfectibles porsupuesto, son necesarios, así como políticas públicas para incrementar la inversión y mejorar las condiciones económicas y democráticas en México y Centro América. El acuerdo anunciado el viernes seguramente ha sido un gran logro. Esperamos continúe el diálogo y la colaboración entre los dos países. Federico.Iglesias@gmail.com
































Comentarios