• Francisco Cuellar Cardona

El 2021 y factor Bronco


La Talacha.....Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, es una figura política en Nuevo León desgastada y polémica, que cualquier partido, grupo político y aspirante a un cargo de elección en su sano juicio, evitaría estar cerca de él. Sus negativos son tantos que nadie quiere cargar con ellos. Su gobierno ha sido una gran decepción y aunque aun le faltan poco más de dos años el frente del poder, no se le ve por ningún lado que pueda corregir lo mal hecho y cerrar bien su gobierno.

La encuestas más recientes, que por cierto no le gustan al Bronco, lo colocan como el peor gobernador del país, y por supuesto de Nuevo León. Sin embargo, su jerarquía como mandatario estatal, lo pone en el próximo relevo del poder en el 2021 como un factor de peso y de influencia, de ahí que todos están a la expectativa para ver por donde le palpita el corazón al gobernador nuevoleonés. Y es que El Bronco, está obligado a jugársela con alguien o algunos de los aspirantes. Así lo dice el librito del ejercicio del poder; cuando éste se acaba o llega a su final, hay que utilizarlo para comprar inmunidad; hay que hacer favores para luego cobrarlos.

Los estudiosos del marketing politico afirman que cuando se estructura un proyecto político y pone en ruta para ganar el poder por la vía de las urnas, se consideran tres tiempos:

1.-Se crean la circunstancias para ganar.

2.-Cuando se gana, se ejerce el poder a plenitud, imprimiendo un sello particular que deje huella para la posteridad.

3.-Tejer alianzas futuras con grupos y actores políticos afines para comprar bonos

de inmunidad; es decir: cubrirse las espaldas para evitar pago de facturas.

Muchos lo entienden y lo aplican, otros no, ni siquiera saben que ese el abc del oficio político.

El Bronco está en la tercera etapa del poder. Ganó la gubernatura generando muchas expectativas entre los votantes que no se han cumplido. Su sello o distintivo de su administración ha sido el desgobierno y algunos tufos de corrupción; y ya prepara su final para lo cual tiende puentes y alianzas para evitar ser sujeto y víctima de las venganzas.

Cuando él llegó, satanizó a su antecesor (Rodrigo Medina) y lo puso, aunque por unas horas, tras las rejas, pero jamás logró vencerlo ni documentar sus acusaciones.

El Bronco sabe que la frase célebre de su ex jefe político, Alfonso Martínez Domínguez puede alcanzarlo: "los matanceros de hoy, son las reses del mañana", por eso hoy busca blindarse para tener un retiro sin sobresaltos.

Jaime Rodriguez Calderón sabe que ha fallado y que la hora de las venganzas están cerca, pero también está consciente que desde el poder estatal puede tener la influencia para inclinar la balanza para quien quiere sucederlo, y en eso está.

La pregunta que todos se están haciendo, es ¿a quién de los aspirantes pondrá a disposición su estructura electoral?. Los que saben aseguran que su corazón palpita por los rumbos del PRI y de Morena. No se sabe, pero lo que si es cierto es que son tiempos de definiciones y aunque no se crea, hoy sobran nombres de aspirantes que buscan el visto bueno del Bronco; saben que tener el apoyo económico y de respaldo de su estructura, les pueda alanzar para ganar la gubernatura. Como se ve, a pesar de su mala fama y su desgaste, el Bronco será un factor de decisión y de influencia en el 2021.

Talachazos

LA ENCUESTA que publica El Norte este domingo sobre la sucesión en Nuevo León, con todos los cuestionamientos u objeciones que se le pudieran hacer, refleja una realidad: a casi dos años de las elecciones, nadie la tiene segura, ni tampoco hay un favorito o favorita. Los cuatro que están empatados (Samuel, 24%; Víctor Fuentes, 23%; Clara Luz, 22% y Tatiana Clouthier, 21%), son los que están, pero la carrera es larga y algunos subirán o bajarán, como también puedrán aparecer otras figuras que desplacen a los que están.

La carrera por la sucesión ya arrancó y nadie debe sentirse ganador; por el contrario, los que aspiran y corren hoy deben estar conscientes de que el voto del nuevoleonés en el 2021, no será el mismo del 2015. Aquella vez se votó contra el hartazgo y la corrupción; el elector llegó a la urna con odio y con coraje; también lo hizo en el 2018 durante la elección presidencial. En el 2021, el voto será más frío y racional. El votante va estar a la defensiva, pensando en que "esta vez, no me verán la cara". Así, los que quieren, ser deben ser inteligentes y presentar propuestas serias y viables. El discurso hueco y demagógico, la cara bonita y el derroche de dinero, no serán suficientes para comprar y engañar al votante.


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15 Segundos | Periodismo Político en Monterrey, Nuevo León.