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  • Foto del escritorFRANCISCO TIJERINA ELGUEZÁBAL

Por su boca mueren


Percepciones Francisco Tijerina Elguezabal


“Cuánto tiempo perdí, hay cuánto tiempo” Renato Leduc

Como los peces, el alcalde de Monterrey, Luis Donaldo Colosio Riojas, por su boca muere. Porque el Edil no ocupa de enemigos políticos o de opositores, solito se mete en embrollos cada vez que abre la boca sin necesidad de que algún reportero le pregunte nada. Ahí tiene usted que al anunciar con bombo y platillos que ya por fin, después de tres largos meses, su brother, amigo, socio y compadre, Agustín Basave Alanís, nos haría el honor a los habitantes de la capital de Nuevo León de instalarse como Secretario del Ayuntamiento, Colosio lanzó una más de sus infortunadas e inoportunas frases, misma que se suma al largo rosario que ha ido acumulando en el último año. El Alcalde regio dijo que “la principal tarea que tendrá Basave será poner la casa en orden”. Además de quedarte perplejo ante la aberrante afirmación, uno empieza por cuestionarse: ¿Y entonces el Presidente Municipal qué ha hecho durante todos estos meses si ni siquiera tiene en orden el Municipio, lo acepta públicamente de una forma cínica y descarada y encima ocupa que venga alguien a resolverlo? ¡Vaya, vaya! También salta la pregunta de ¿cuánto nos ha costado en tiempo y dinero el fallido experimento del joven alcalde regio de colocar a sus dos amigas en la Secretaría del Ayuntamiento y la de Desarrollo Urbano? Porque una cosa es cierta, los regiomontanos hemos perdido tiempo, se ha dejado de avanzar y se han pagado los sueldos y salarios de todas las áreas dependientes de las dos Secretarías sin que se tenga un beneficio para la comunidad, Me cuestiono, además, ¿cuánto tiempo tardará el flamante Secretario del Ayuntamiento de Monterrey en aprender para luego empezar a poner orden? Porque hasta ahora Basave no ha tenido un puesto ejecutivo y créame que ser Secretario del Ayuntamiento no es algo así como preparar enchiladas (que también tiene su chiste para hacerlas bien hechas). Colosio se mete en líos solito y sin ayuda. Ahí tiene usted, en otra de sus desatinadas “perlas” que declaró hace un par de días que “Vienen tiempos de sequía fuertes”, al tiempo que exhortaba a la sociedad a cuidar del agua.

La declaración suena lógica, pero tiene un importante cariz político al contrapuntearse con las afirmaciones hechas por su otro compadre (este nomás de vacilón), el Gobernador Samuel García y el director de Agua y Drenaje, Juan Ignacio Barragán, que insisten en que no habrá problema de abasto porque estará listo el acueducto y la nueva presa. Entonces ¿a quién le creemos, a Colosio o a Samuel? Dicho por cualquier otro alcalde no habría mayor problema, pero siendo Luis Donaldo compañero de partido del Gobernador naranja y al mismo tiempo posible aspirante a la candidatura presidencial con la que también sueña el gobernador, el asunto toma otros niveles. Lo dicho, el pez y el alcalde por su boca mueren.



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¡Basta!


Percepciones Francisco Tijerina Elguezabal


“Justifica tus limitaciones y te quedaras con ellas” Richard Bach

Hace unos días hablábamos aquí mismo de la violencia en las escuelas y el caso de un muchacho acuchillado afuera de un plantel. Después de eso, un día sí y otro también, los noticieros de televisión dan cuenta de pleitos de alumnos sin que nadie haga nada al respecto. No, no es culpa de los jóvenes que simplemente están replicando lo que viven a diario en una sociedad que ha normalizado la violencia y que pretende resolverlo todo mediante la fuerza. Es culpa de nosotros, los adultos, que fuimos aflojando y haciendo cada vez más suaves las reglas, que empezamos a ser “modernos” y “más civilizados” que nuestros antepasados y la verdad es que se nos pasó la mano y los chamacos nos tomaron la medida. Crecí en una generación en la que había nalgadas, chanclazos, castigos y hasta un bofetón, uno solo, un día que verdaderamente me pasé y mi padre me puso en orden y con todo y eso los amé y los sigo amando, teniendo por ellos un enorme respeto. Sin ser lo ideal, tuve maestros en la primaria, en un colegio privado, que te corregían con un reglazo, te aventaban un borrador a la cabeza o te estiraban las patillas para levantarte del suelo y además de lo anterior, te imponían castigos como escribir cien máximas o ponerte de pie al centro del patio escolar a la vista de todos los alumnos durante un rato. Y con ellos aprendí y siempre los respeté. Hoy pagamos las consecuencias de políticas educativas erróneas que no ponen freno ni límites, que por el contrario son bastante permisivas. Los alumnos de hoy no temen a nada, ni a nadie y por ello es que a diario se intentan matar afuera o dentro de los centros escolares. Y aquí es donde uno se cuestiona, ¿qué diablos hace la Secretaría de Educación para resolver este problema? ¿Qué hace el DIF y el resto de dependencias involucradas? Si no son capaces de poner en orden a un montón de pubertos, ¿cómo esperar que nos den seguridad y tranquilidad con los verdaderos delincuentes? Ya va siendo hora de enderezar el barco y dejarnos de cuentos, hay que poner orden y no veo otra manera que imponiendo disciplina, pero para ello debemos entrar todos en conjunto. Sin abusar, sin excederse, dictar sanciones severas, involucrar de verdad a los

padres y evitar que esto siga fuera de control. ¡Ya basta señores! ¿O qué es lo que están esperando que ocurra?

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