Crisis de Ueno Bank deja a 3 millones sin acceso a su dinero


La intervención de Ueno Bank en Paraguay dejó a cerca de 3 millones de clientes sin acceso temporal a sus cuentas, tarjetas, transferencias y retiros, en una crisis bancaria que también provocó consecuencias políticas y puso bajo revisión cientos de millones de dólares en recursos privados y públicos.
El Banco Central del Paraguay (BCP) intervino la entidad el 3 de noviembre de 2026, después de detectar que su solvencia había caído por debajo del mínimo legal. La medida abrió un proceso de resolución y liquidación que suspendió las operaciones habituales del banco.
La interrupción afectó a una parte importante de la población adulta del país, debido a que Ueno Bank contaba con aproximadamente 3 millones de clientes.
¿Por qué intervino el Banco Central?
Entre los problemas señalados en las investigaciones aparecen posibles créditos irregulares o insuficientemente respaldados a empresas vinculadas con los propietarios, gastos mal contabilizados y un deterioro de la situación patrimonial.
La entidad también administraba recursos públicos, incluidos fondos relacionados con el Instituto de Previsión Social. Las estimaciones sobre el monto involucrado varían entre las fuentes consultadas, por lo que la cifra definitiva está pendiente de aclaración.
¿Los clientes perdieron sus ahorros?
La intervención no significa que los depósitos hayan desaparecido. Lo que se confirmó inicialmente fue la suspensión del acceso al dinero mientras las autoridades revisaban los saldos y organizaban su devolución.
El fondo de garantía de depósitos contempla una cobertura de hasta aproximadamente 38 mil dólares por ahorrante, según los reportes disponibles. Sin embargo, unos 87 mil clientes con depósitos superiores a ese límite podrían enfrentar un proceso de recuperación más incierto.
El BCP comenzó a realizar pagos a un primer grupo de depositantes el 5 de noviembre, con prioridad para cuentas pequeñas que cumplieran determinados requisitos.
Una crisis con consecuencias políticas
El caso también escaló al ámbito político. La crisis derivó en la renuncia del presidente Santiago Peña y abrió un proceso de juicio político en su contra, mientras las investigaciones sobre la administración del banco alcanzaron a directivos y personas vinculadas con la entidad.
Las imputaciones y posibles responsabilidades deberán determinarse mediante los procedimientos judiciales correspondientes.
Aunque la situación representa una grave interrupción financiera para millones de paraguayos, no significa que tres millones de personas hayan perdido todos sus ahorros. El principal problema confirmado es la falta de acceso inmediato a los recursos y la incertidumbre sobre los tiempos y condiciones de recuperación.
































Comentarios