top of page
  • Foto del escritorAraceli Garza

La deuda pública de Nuevo León





Quien haga una rápida revisión del estado que guardan las finanzas estatales, se dará cuenta que quien resulte triunfador, o triunfadora en las elecciones del próximo 6 de junio, enfrentará un serio problema con las finanzas y tendrá que buscar a los mejores perfiles para recuperar la grandeza de Nuevo León, especialmente en el área de finanzas, porque sin dinero en la tesorería, nada puede hacer un gobernante, más que endeudarse nuevamente.


El problema no reside únicamente en la reducida recaudación fiscal, debido al cierre de cientos de pequeñas y medianas empresas, que además de ser las que sostenían los niveles de empleo, pagaban sus impuestos estatales puntualmente. Tampoco se debe exclusivamente a una menor cantidad de participaciones federales; es un hecho que la federación tiene otras prioridades antes que apoyar a estados y municipios.


El problema principal reside en el monto de la deuda pública, la cual, sin considerar la deuda a proveedores, ascendía al 31 de diciembre del 2020, a 80 mil quinientos millones de pesos, lo que representa un incremento de casi el 40 por ciento de la deuda que recibió este gobierno del anterior; 38.7 por ciento para ser exactos.


Aún faltaría agregar la deuda que se contrate para el actual año, y que ya se analiza en el Congreso el Estado. Pero con estos datos, el incremento de la deuda representa, en números cerrados, 22 mil 500 millones de pesos.


Para dimensionar esta cifra, se estima que la presa Libertad tendrá un costo de 5 mil 129 millones de pesos; es decir, la deuda representa la posibilidad de construir cuatro presas con esas mismas características; o siete autopistas La Gloria – Colombia, cuyo costo se estima en 3 mil millones de pesos. Pero ninguna de ambas obras, que son necesarias para Nuevo León, han sido llevadas a cabo. La presa Libertad está estancada por un problema con diversos sindicatos.


A estos 22,500 millones de pesos de deuda contratada hasta hoy, hay que sumarle 576 mil millones de pesos que el Congreso del Estado le ha autorizado para ejercer como presupuesto anual, desde el 2016 hasta el presente año; recursos que se utilizan en pagar nóminas, el servicio de la deuda, programas habituales, es decir, el gasto corriente y de inversión.


Por lo pronto, si este gobierno no lo hace, la siguiente administración tendrá que renegociar los 4 mil 266 millones de pesos que se deben a la banca comercial y que vencen en el corto plazo.


De acuerdo al censo de población y vivienda del 2020, en Nuevo León habitamos 5 millones 784 mil 442 habitantes, por lo que la deuda per cápita asciende a 13 mil 916 pesos, considerando desde los bebés de meses hasta los adultos mayores, insisto, al corte del pasado 31 de diciembre, más lo que se acumule en los siguientes meses.


En comparación con el 2015, la deuda per cápita era de 11 mil 339 pesos, calculada con la población que determinó el INEGI en el Conteo de Población y Vivienda (5,119,504 habitantes).


Algunos dirán que estoy exagerando, que Nuevo León tiene la capacidad para sobreponerse a esta y cualquier otra situación financiera; estoy seguro que sí, pero sólo si elegimos de manera razonada nuestro voto, en lugar de hacerlo con el hígado o el estómago.


De cualquier manera, el reto de recuperar y sanear las finanzas es grande. Adrián de la Garza demostró, en su paso por la Alcaldía de Monterrey, que si es posible recomponer el erario y obtener buenas calificaciones de las calificadoras de riesgos.


Tener finanzas sanas es fundamental para que funcione un buen gobierno.


Fuentes consultadas: Informes de Deuda Pública, Periódico Oficial del Estado e INEGI

Comments


Banner de la propiedad.gif
Banner HG.gif

Noticias recientes

bottom of page