top of page
  • Foto del escritorAraceli Garza

Mujeres!


José Luis Elizondo T.

Este 8 de marzo se conmemora en el mundo el Día Internacional de la Mujer, fecha que recuerda la represión de una protesta de las trabajadoras textiles de Nuevo York, a mediados del siglo XIX.

Vale la pena considerar algunos datos gruesos. En México tenemos poco más 64.5 millones de mujeres, lo que representa el 51.5 por ciento de la población total.

Esto significa que poco más de medio México pertenece al género femenino, son mayoría, por lo mismo, es importante que las féminas se integren permanentemente en las tareas de toma de decisión, no solo en los hogares, sino en los sectores público, privado y social.

Sin embargo, la realidad señala lo contrario: en el 2020, según datos del INEGI, 44 de cada 100 mujeres estaban afiliadas a una institución de salud y seguridad social y únicamente el 34.7 por ciento de las personas que se desempeñan en cargos directivos en los sectores público, privado o social, pertenecen al sexo femenino.

A pesar de que la reforma de 2019 a la Constitución Política de México establece la paridad en los cargos públicos, salvo honrosas excepciones, (la actual legislatura del Estado de Nuevo León, por ejemplo) aún estamos lejos de alcanzar ese logro. Actualmente, sólo hay dos gobernadoras (Sonora y Cd. de México) y 30 gobernadores; pero en la historia política moderna del país, sólo 9 mujeres han alcanzado la titularidad del Poder Ejecutivo en distintas entidades federativas.

Si analizamos la cantidad de damas en los cargos públicos de las administraciones gubernamentales, veremos el mismo panorama desolador, la ausencia de mujeres en los cargos importantes. Les dejo sólo dos ejemplos, en el gobierno estatal, solo dos mujeres están como titulares de una Secretaría; y en el municipio de General Escobedo, presidido por una mujer por tres períodos, sólo una dama

integra el gabinete. Es justo reconocer que el gabinete del Presidente López Obrador, si está integrado de manera paritaria, no así el de la mayoría de los gabinetes estatales o municipales.

Sin embargo, el peor problema para una fémina nacida en México, no es la oportunidad de participar en puestos directivos o de gobierno, sino la inseguridad que sufren a través de la violencia que manifiesta diariamente en los aspectos físicos, psicológicos, emocionales y económicos, en el acoso constante que padecen, tanto laboral como sexual y en la terrible cifra de feminicidos que sigue creciendo.

Ser mujer en México, implica un riesgo que todos debemos comprometernos a superar, porque solamente si se fortalece la conciencia de género, podemos superar, la violencia que ellas sufren cada día, además de romper el techo de cristal que por generaciones ha detenido sus aspiraciones, al considerar normal que un varón debe ganar más por un trabajo idéntico, o el hecho de considerar como normal el que a ellas les corresponden algunos roles en la familia o en el trabajo en lugar de los hombres, como hacer la comida en casa, o servir el café en la oficina.

Desde hace siglos, la mujer ha sido tema de bellas poesías y canciones, de interesantes películas y novelas, pero sería bueno que en este siglo 21, la sociedad les diera también un poder para que ejerzan con libertad y plenitud sus derechos y se les incorpore en la toma de decisiones importantes en los tres órdenes de gobierno, en la iniciativa privada, en la academia y en donde sea necesario, porque ninguna nación podrá conseguir un pleno desarrollo y un crecimiento económico duradero, si deja fuera del proceso a la mitad de la población, que además, es la más creativa.

Comments


Banner de la propiedad.gif
Banner HG.gif

Noticias recientes

bottom of page