AMLO


Entender el triunfo de AMLO, es tener que observar la realidad mundial de la valorización del Capital desde 1973 a nivel planetario, ya que empezó a darse un gran giro para buscar por medio de la economía ficción y la vil rapiña, una acumulación de capital que golpeó a aquella riqueza emanada de las dinámicas del capital productivo, para abrir las puertas al capital especulativo. No sólo se observa esa barbarie en el golpe militar al presidente Allende en Chile, sino muy bien podría indagarse también esa línea en el asesinato del empresario regiomontano, Eugenio Garza Sada; es más, hasta el mismo Diablo Fernández, puso en evidencia en Facebook, en su lucha contra el supuesto populismo de AMLO y de la negativa del voto de sus trabajadores al tabasqueño en estas elecciones de presidente-, la manera concreta de cómo entregaron VISA y luego FEMSA al endeudamiento generalizado del gran capital financiero y su servidumbre al capital trasnacional, destruyendo una economía ya no por fuerzas militares en contubernio con USA, sino, de un mortal golpe al capitalismo productivo nacionalista por los mismos dueños de las empresas y que llegaría al clímax con el Salinismo. Todo cuajó para la formalización de las políticas Neoliberales a partir de 1982, a nueve años del arranque con el presidentes estadounidense de R. Nixon y, esas nuevas formas de extraer riqueza mediante el vil saqueo, generó una decadencia económica de más de 30 años, apareciendo detrás de esas políticas el financiero Soros y su concepción y acción del capitalismo globalizador. Hoy las cosas viene cambiando y resulta que el sistema bancario más poderos del mundo llamado BlackRock, ha creciendo e impuesto sus relaciones, y el mundo va a nuevos poderes como Rusia, China y de pasada ya se llevan a USA, en contra del poder de los Bush, Clinton, Obama y del mismo Soros, donde Salinas es parte de ese equipo y, es esta contradicción de Soros y BlackRock la que llevó al enfrentamiento entre Anaya del PAN y Meade del PRI, y donde Peña sería el títere de Videgaray, a su vez títere de BlackRock. Sus pleitos e incapacidades mortales de sus políticas Neoliberales, aceleraron la indignación del pueblo mexicano y el PEJE pudo sacar adelante un proyecto de país para valorizar capitales desde la óptica del Capital productivo y eso sólo puede ser posible, con un movimiento de masas, que busquen nuevamente arribar al Pacto Constitucional de 1917 y volver a crecer el país al 6 o 7 por ciento anual (algo que ya avala BlackRock) y no al 2 o menos, como lo hicieron los Neoliberales. Las masas populares de México darán su voto a AMLO y exigirán mejores condiciones de vida y en eso, Paco Ignacio Taibo II, tiene mucha razón (por más que no lo entienda Alfredo Jalife o Romo). Pero también, en todo ello, el pensamiento y ejemplo del EZLN será más que nunca referencia para acelerar el cambio que todos necesitamos ¡Órale! raurubio@gmail.com

































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