Gran Cañón se prepara para más tormentas tras devastadora inundación
- Redacción

- hace 9 horas
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La inundación en el Gran Cañón dejó al menos dos personas muertas y 15 desaparecidas o sin localizar, mientras las autoridades de Arizona mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevas tormentas y más inundaciones repentinas.
La emergencia afectó principalmente las zonas de Bright Angel Canyon y Phantom Ranch, donde una intensa tormenta provocó una crecida súbita que arrastró barro, rocas y grandes cantidades de escombros.
Más de 60 personas fueron evacuadas
La fuerza de la inundación obligó a evacuar en helicóptero a más de 60 personas que se encontraban en las profundidades del Gran Cañón.
Las autoridades continúan buscando a excursionistas, campistas y visitantes que pudieron encontrarse en las zonas afectadas cuando ocurrió la crecida. El Servicio de Parques Nacionales ha solicitado información para ayudar a localizar a las personas que todavía permanecen desaparecidas.
Una crecida que cambió el paisaje en minutos

La tormenta provocó que Bright Angel Creek aumentara rápidamente su nivel. La corriente destruyó pasarelas peatonales, dañó senderos y modificó algunos sectores del terreno.
Además de la tragedia humana, la inundación en el Gran Cañón causó daños en la Transcanyon Waterline, una infraestructura fundamental para el suministro de agua dentro del parque.
Suspenden hospedajes y piden ahorrar agua
Como consecuencia de los daños, el Servicio de Parques Nacionales suspendió temporalmente los alojamientos nocturnos dentro del parque y pidió a residentes y visitantes reducir al mínimo su consumo de agua.
Algunas zonas permanecen abiertas durante el día, aunque varios senderos, puentes y cruces continúan cerrados mientras los equipos evalúan los daños y las condiciones de seguridad.
El peligro no ha terminado
Las autoridades meteorológicas advirtieron que las condiciones siguen siendo favorables para nuevas tormentas en el norte de Arizona. La humedad asociada al monzón y los suelos ya saturados podrían provocar nuevas inundaciones repentinas.
La inundación en el Gran Cañón volvió a demostrar el riesgo que pueden representar las tormentas en esta región: un día aparentemente tranquilo puede transformarse en cuestión de minutos en una emergencia capaz de arrastrar rocas, destruir infraestructura y poner en peligro a cientos de visitantes.



































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