- Redacción

- 17 sept 2024
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El Primer Reto Diplomático de Claudia Sheinbaum: Un 'No' a Ucrania y la Continuidad de AMLO
En medio de la creciente expectación por el cambio de poder en México, la presidenta electa, Claudia Sheinbaum, ha marcado su primera postura firme en el ámbito internacional. Este martes, rechazó una invitación del presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, quien la había convocado a visitar Kiev tras su toma de posesión el 1 de octubre.
Ante la pregunta de si viajaría a Ucrania, Sheinbaum fue clara: “No creo ir a Ucrania. Nosotros, repito, [nos basamos en] política exterior, principios constitucionales", comentó en su más reciente conferencia de prensa. Su enfoque, según dejó en claro, será el mismo que el del presidente saliente, Andrés Manuel López Obrador: priorizar los asuntos internos de México y mantener una política exterior que no intervenga en conflictos ajenos.
La Prioridad: México Primero
Sheinbaum, como López Obrador, ha reiterado su compromiso con la no intervención y la solución de conflictos por vías pacíficas. En sus propias palabras: "Nuestra responsabilidad es aquí". Su negativa a viajar a Ucrania no solo refuerza esta postura, sino que también subraya su intención de no estar involucrada en conflictos internacionales que no afecten directamente a México.
Relaciones Diplomáticas Condicionadas
Pese a rechazar la invitación de Zelenski, la presidenta electa fue enfática en señalar que México mantendrá relaciones con todos los países que respeten su soberanía. Sin embargo, hizo una importante excepción: Ecuador. En abril de este año, un incidente en la Embajada de México en Quito provocó tensiones diplomáticas. Sheinbaum recordó que ese episodio fue percibido como una vulneración a la soberanía mexicana, dejando en claro que México no dejará pasar por alto actos que comprometan su integridad.
¿Un Mensaje Para El Mundo?
La decisión de Sheinbaum de mantenerse al margen de la situación en Ucrania va más allá de un simple “no” a una invitación. Zelenski, en una entrevista reciente con el diario Excélsior, había prometido enviar un representante de alto nivel a la ceremonia de toma de posesión de la presidenta electa, en busca de “relaciones justas”. Su llamado a que México lo visite podría haber sido un intento diplomático de ganar el apoyo de un país clave en América Latina. Sin embargo, la negativa de Sheinbaum podría interpretarse como una reafirmación de que, bajo su mandato, México seguirá su propio camino.
Con su asunción al poder cada vez más cerca, este primer movimiento en política exterior refleja el enfoque que podría marcar los próximos años del país en el escenario global: una política prudente, enfocada en los intereses internos y con una postura clara en cuanto a la no intervención en conflictos externos.










